

Juan de Dios (Juan “of God”) was born in 1929 in Capatarida, Venezuela, in a humble home. In 1958, he married Gladys Furth, with whom he shared 62 years of marriage and the rest of his life, with a clear and unwavering mutual love. Together, they had five daughters.
Always a hard worker, he made his way up Venezuela’s national oil company, from where he eventually honorably retired.
Juan always loved to have good conversations. He was an excellent listener, with great empathy and a desire to support and advise others. He was considered a wise teacher in life by family and friends. It was these qualities that, in 1968, drove him to become a Freemason, and for over 50 years, Juan followed its main principle; that is, he embarked on an individual journey towards becoming a better father, husband, friend, citizen and man, supported by other men. He was also an active member of the Rotary Club for over 40 years with the main mission of helping others.
He was proficient, and in his free time enjoyed, carpentry, car mechanics, playing chess and dominoes. His family will always remember his famous saying, while thinking about his next move in dominoes: “aspetta un momento”, an expression borrowed from his many Italian friends.
As he got older, technology became an area of great interest to him. With its exponential growth, it gave him the opportunity to interact with the world, discover social media and continue playing his favorite games, all from his computer. At 92 years old, Juan continued to be highly curious about technological advancements and was able to keep up with current world news and stay in touch with friends and family via text messages, email, and social media.
But above all, Juan de Dios valued family. Being a self-made man, he treasured and was immensely proud of the family he and Gladys built. He was a devoted father, grandfather, and great-grandfather, always doing his best to preserve the love and harmony in his family.
He passed away at 92 years old, peacefully and surrounded by love from his family, on July 4, 2021, in Katy, Texas, USA. He is survived by his five daughters, nine grandchildren, three great-grandchildren and by Glady, his always loving and doting wife.
Juan de Dios nació en 1929 en Capatárida, Venezuela, en un humilde hogar. En 1958 se casó con Gladys Furth, con quien compartió 62 años de matrimonio, y el resto de su vida, con un amor mutuo claro e inquebrantable. Juntos, tuvieron cinco hijas.
Siendo siempre muy trabajador, hizo su carrera, abriéndose paso profesionalmente en la empresa petrolera estatal de Venezuela, de donde se retiró honorablemente.
En lo personal, a Juan siempre le encantó tener buenas conversaciones. Era un excelente escucha, con gran empatía y deseo de apoyar y aconsejar a otros. Fue siempre considerado un sabio profesor de la vida por la familia y amigos. Fueron estas cualidades las que lo llevaron en 1968 a convertirse en Mason, y por más de 50 años, Juan siguió su principal ideal; esto es, se embarcó en un camino individual hacia convertirse en un mejor padre, esposo, amigo, ciudadano y persona, apoyado por otros hombres. Del mismo modo, también fue un miembro activo del Rotary Club International por más de 40 años, con la misión principal de ayudar a otros.
Fue muy hábil y curioso, y en su tiempo libre disfrutó, la carpintería, mecánica de carros, el juego de ajedrez y dominó. Su familia siempre recordará su famosa frase, mientras pensaba en su siguiente jugada de dominó: “aspetta un momento”, una expresión que tomó prestada de sus muchos amigos italianos.
A medida que se hacía mayor, la tecnología se convirtió en un área de gran interés para él. Con su avance exponencial, esta le brindó la oportunidad de interactuar con el mundo, descubrir las redes sociales y continuar jugando sus juegos favoritos desde su computadora. A sus 92 años, Juan seguía sintiendo gran curiosidad por los avances tecnológicos y era capaz de mantenerse al día con noticias mundiales, y en contacto con familia y amigos a través de mensajes de texto, correo electrónico y redes sociales.
Pero sobre todas las cosas, Juan de Dios valoraba la familia. Siendo un hijo de sus propias obras, él atesoraba y se enorgullecía inmensamente de la familia que él y Gladys construyeron. Fue un padre, abuelo y bisabuelo devoto, siempre esforzándose para preservar el amor y la armonía en su familia.
Falleció a sus 92 años, en paz y rodeado del amor de su familia, el 4 de julio de 2021, en Katy, Texas, USA. Le sobreviven sus cinco hijas, nueve nietos, tres bisnietos, y su siempre amante y devota esposa, Gladys.
The Family Condolences
Mis hijas me preguntaron que si escribiría acerca de Juan; y pensé, ¡será un libro que tendré que escribir! pues son 62 años, 6 meses, 7 días y 11 horas de matrimonio, sin contar los 5 años de noviazgo, con sus altos y bajos (yo diría más altos que bajos), no caben en 3 o 4 líneas.
Lo que si cabe es que fue y será “mi amor eterno” desde que lo conocí finalizando el año 1953 hasta el día que nuestro Señor Jesucristo y la Virgen de Guadalupe (su protectora desde la niñez) lo llamaron para que estuviera a su lado, y sé que yo para él también fui, soy y seré su “amor eterno”, que me lo hacía saber en las conversaciones de sillón a sillón, cuando tomábamos el primer café de la mañana, en nuestras cortas caminatas, etc., mientras compartíamos camaraderías propias de nuestra vivencias. Donde me contaba una y otra vez, que desde el primer día que me vio, dijo: -Que Yo sería su novia, apostatando con un amigo de él, unas cuantas cajas de cigarrillo, convirtiéndose éste, en mi amigo también. Y fui su novia desde entonces.
¡Ya ven! Que para contarles esta pequeña y corta anécdota de las tantas que tenemos miren nada más lo que he escrito.
Nuestro amor fue mutuo
Tu amor,
Mama (como el me llamaba)
Papito bello,
Parece que fue ayer que te fuiste físicamente de nuestra presencia. No imaginaba lo mucho que me ibas a hacer falta, creo porque nunca me plantee el hecho de que algún día ya no estarías entre nosotras.
Sabes, desde que te fuiste has estado en mis sueños, sigues presente en cada cosa que hago, estas aquí... Imagino como mami, que le cuesta despegarse de tu ausencia…
Lo más difícil han sido las mañanas, no encontrarte sentadito revisando tus mensajes en el celular, y al verme llegar y darte los buenos días y pedirte la bendición, tu como siempre decirme: “Hooolaaaa… Dios te Bendiga… estas linda”, con tu tono de voz que ya cada día se te oía cansadito y yo dándote un abracito rico! y dándote tu cafecito calentito y un vaso de agua, porque ya tu cambur lo más seguro te lo habías comido.
¡Qué difícil, es echar la película para atrás y no haber podido leer entre líneas lo que tu cuerpito nos estaba diciendo… que ya se estaba apagando! Estoy segura de que no hubiera podido retardar tu partida, porque ya estaba escrito, pero te hubiera consentido muchísimo más.
Me quedaré siempre en mis recuerdos tu manera de ver la vida tan serena en ocasiones y a veces tan malcriadito, que nos sacaba de quicio en veces…. Jajajaja… pero que allí mismo se disipaba, como si nada hubiese pasado.
Ay… Papito bello, sé que me tomará tiempo acostumbrarme a tu ausencia, pero me quedo con los hermosos recuerdos de cuando apenas era una casi niña de 2 o 3 anitos, cuando todos los sábados por la mañana te ponías a escuchar tu música, entre clásica y actual del momento. Pero la que más recuerdo y nunca se me olvidará es la canción de Piero, “Viejo, mi querido Viejo”, que letra bellísima la de esa canción; cuando me enseñaste a montar la bicicleta y lo orgulloso que te pusiste cuando pude hacerlo por mí misma, y que de igual manera sentí cuando te oí contarle a tu nieta pequeña Jessi, de las medallas que ganamos cuando pequeñas nosotras en nuestras competencias de natación. El susto que te hice pasar cuando por 1ra vez me dejaste manejar desde Falcón a Caracas, en plena tormenta, que te dí el carro de vuelta… jajaja… y que, por cierto, lo estuvimos recordando recientemente. Ay papito, son tantos recuerdos, que pudiera seguir contándolos, y nunca acabar…
Me queda la alegría de saber que nuestro Dios y la Virgen estuvieron contigo siempre presente, acompañándote hasta el final de tus días, bendiciéndote, para llevarte con ellos al eterno descanso, sin dolor, angustia y con toda la familia que contigo pudo estar en esas últimas horas de tu vida, tal y como estoy segura te hubiese gustado estar.
Te amaré, extrañaré y recordaré por siempre, hasta los últimos de mis días.
Siempre, tu hija,
Bea
Mi papi bello, precioso y hermoso como siempre te decía, y te lo decía porque realmente eras así para mí, te ame muchísimo, fuiste un papá bueno, noble, complaciente, que siempre fuimos lo primero en tu vida, y mi gran alcahuete papi amado, siempre hasta el fin de tus días estuviste pendiente de mi, de q no me faltara nada, pendiente de mis hijas y después de mis nietos en igual proporción de amor.
Recuerdo cuando chiquita aún me enseñaste a manejar en la carretera de Dabajuro a tu pueblo Capatarida, y cuando apenas con 14 años agarré el carro y me fui al Centro Cívico, jajaja la cara q pusiste cuando te enteraste pero aun así, solo me regañaste y más nada. Así como este son miles de anécdotas y vivencias a lo largo de los casi 61 años q Dios me permitió estar a tu lado. Fuiste, eres y serás siempre el mejor papá del mundo. Gracias por todo papito bello, mi "pelusa" cómo decías tú que te decían cuando bebé porque eras catirito 😊...Te amaré por siempre papi.
¡Desde aquí desde el plano terrenal me despido de ti solo físicamente ya que en mi corazón vivirás hasta que Dios decida reunirnos de nuevo... ¡Besos eternos papi, bendición!...
Tu siempre "Reina de las Cruces",
Ana Maria
Abuelo,
¿Cómo hacer honor en palabras a la vida que viviste, como expresar todo el amor que hay en mi corazón para ti?
Es difícil expresar en palabras cuando un amor es tan grande, pero en este momento quiero recordar y que queden siempre presentes los momentos felices, las risas y los momentos bonitos que viví siempre que tu estuviste presente.
También quiero agradecerte por todo el amor que tuviste siempre hacia mí y hacia todos tus nietos, por ser el abuelo consentidor y alcahueta, por tus consejos, por cada vez que te sentabas a contarnos tus historias de vida, una vida plena, llena de tantas experiencias para llenar tres vidas completas, esos son los momentos que voy a guardar siempre en mi corazón porque sé que es lo que tu querrías.
Gracias a Dios por darme la dicha de vivir a tu lado y a ti por ser el mejor abuelo del mundo, te amo y te amare toda la vida mientras tú me cuidas desde el cielo mi abuelo angelito.
Ana Beatriz
Querido papá!
Quiero agradecerte el haberme dado una familia hermosa incluyendo a las dos madres que me diste y por darme la oportunidad de compartir contigo tantos momentos bellos llenos de risas y mucha alegría cargados de tu carisma y tus inagotables ocurrencias por las cuales no puedo recordarte con tristeza...
Gracias por la formación que me diste y cada uno de los consejos ya que fuiste un hombre muy sabio (siempre tratando de seguirlos), gracias por estar en cada uno de los momentos importantes de mi vida y ser el mejor abuelo para mis hijos y una figura importante en la vida de ellos . Gracias por estos 62 años que estuviste conmigo.
Gracias por tanto! No puedo darte las gracias por todo porque sería un escrito demasiado extenso, mi amor y agradecimiento por ti son infinitos.
Ysan
Abuelo:
Eres para mí un referente de cómo se deben hacer las cosas.
Siempre tengo presente los consejos que me diste. Son para mí un faro que me ayuda a mantenerme siempre recto.
Tu mejor legado es nuestra familia.
Jorge Calderon
I met my father-in-law Juan 24 years ago when he came to the realization that he might have a gringo son in law.
A few years later when he gave away his Daughter Beatriz to me was the moment, he began the process to accept me as family.
Over the last few years while he lived in Katy I had the opportunity to get to know him better and in this process became more of a son to him he never had.
Juan became my Domino's partner and taught me many insights on how to be patient in life and relationships.
I will miss your laugh, your calming presence and incredible will to survive and accept what life gives you.
Rest assured that even though I cannot replace you, I will continue to watch over and protect your family, keep walking,
Jim
No hay forma de empezar a escribirte y que la primera palabra que me pase por la mente no sea GRACIAS!!!. Primeramente, a Dios y la virgen de Guadalupe, por haberte cuidado como a su hijo predilecto y así bendecirnos a nosotros al tenerte por tanto tiempo, a pesar de todo lo que te tocó pasar, en todo salías airoso, con más fuerza y más vida.
Tuve la fortuna de vivir a tu lado 34 años, compartiendo lo bueno y lo no tan bueno, me diste ese abrazo y esas palabras en los momentos justos, veías lo que nadie veía, te convertiste en mi mejor amigo, mi confidente.
No solo fuiste el mejor abuelo de mundo, luego fuiste el mejor bisabuelo, alcahueta como nadie, como disfrutaste a Dani y Mafe, como te reías, dejaste en ellos un amor tan inmenso que sé que sus hijos y los hijos de sus hijos hablaran de ese abuelito maravilloso con alitas que los cuida desde cielo.
La última vez que hablamos apenas me viste me dijiste "te quiero mucho", yo me quede muda y solo te lance besos, no existen las palabras con las que yo pueda explicar el amor que siento por ti y sentir hasta mi último día.
Gracias abuelito, gracias por construir junto al amor de tu vida la familia más hermosa del mundo, gracias por querernos, gracias por las risas, por tus peleas, por tu música, por tus chistes, por tus cadenas de WhatsApp, por tu presencia, por tus sonrisa, por tu fuerza, gracias por todo.
"Que más vamos a hacer, a la vida se vino a ser feliz", eso me dijiste cuando nos despedimos la última vez y te lo dije a minutos de tu partida al cielo, "estaremos bien...tranquilo" y así lo cumpliremos, estaremos bien, extrañando tu presencia solo física, porque sigues latiendo en el corazón de mi abuela, tus hijas, tus nietos y bisnietos.
Descansa abuelito, respira tranquilo, estoy segura de que aIlá al llegar tenías una super fiesta, el sr Vittorio seguro te tenía la mesa de domino lista, el sr. Jose Andres esperándote para ponerse al día con los cuentos, tía Zule seguro te hizo una super torta, y apenas volteaste viste entrar a Padrino Johnny que se fue ahí mismo para acompañarte.
Llegó el momento de descansar abuelito, fuiste el mejor y como dice Mafe ahora eres un abuelito con alitas de Angel.
Te Amo y te amare para siempre, cuando llegue mi momento seguro estarás tú de primero esperándome y nos volveremos a abrazar para siempre. Síguenos cuidando y guiando desde allá arriba. Hasta siempre mi PaJuan.
Pd: cuando veas a mi abuelo Francisco le dices que por acá también se le extraña.
Te amamos para siempre,
Any, Dani y Mafe.
Mi bellezo, siempre estarás en mi corazón. Así pueda nunca más: Ver tu inigualable sonrisa pícara; Escucharte decirme: "Estás linda mi amor" o "Te quiero mucho"; Recordarme que: "Primero yo, después yo y, por último: todos los demás".
Doy gracias a Dios por tus enseñanzas, por haber sentido tu amor de tantas maneras y por todos los momentos compartidos. Desde llevarme contigo al cine a ver películas de guerra para quedarme dormida en tus piernas (cuando tenía como 4/5 años), enseñarme a nadar, pasear bicicleta, llevarme a eventos en la Logia, el Rotary Club International, fiestas en Tía Juana, llevarme de compras y a lindos restaurantes y Jazz bares (cuando me visitaste en USA mientras iba a la universidad).
Gracias por decirme que te sentías orgulloso de mi y por consentirme sin malcriarme. Por todo esto y mucho más, siempre te llevaré en mi corazón mi bellezo ❤
Te quiero mucho mi Papi.
Liz
¿Por dónde comenzar Papi?
No encuentro la puerta de entrada, lo único que veo es sentir una tristeza y un vacío en mi alma con tu partida, pero feliz de que ya vas camino a la vida eterna. Nada fácil, para ninguno.
No me queda más que darte las GRACIAS por todo lo que me inculcaste en valores y principios, por los aciertos y errores, por todas las vivencias juntos, por darme las herramientas para desenvolverme en la vida, por siempre estar allí apoyándome en cada decisión que tomaba. Tantas cosas por las que agradecer a Dios por haberme dado un papá tan maravilloso como tú que no tengo otra palabra más que decir que, GRACIAS…
Pensar en ti, es recordar el gran amor que sentías por tu amada familia, que siempre estuvo en primer lugar sobre todas las cosas, que te hizo el excelente padre para cada una de nosotras. Es recordar todos los buenos momentos compartidos a tu lado y sabios consejos que siempre tenías para darme. Pensar en ti, me hace tener presente lo buen trabajador que fuiste y que siempre me decías que yo había sacado esto de los Rosales.
Recordar anécdotas de pequeña hay muchas, pero siempre hay algunas que nunca olvido, cómo cuando chiquita Bea y yo te fastidiábamos hasta el cansancio para que nos llevaras a la piscina y entonces estando allá, tú te ponías un periódico en la cara y te dormías 😜. Tu pasión la música, que la usabas para despertarnos a todo volumen los días domingo y en la sala leer las noticias en el periódico mientras yo veía las comiquitas del suplemento dominical.
Y como olvidar el viaje que hicimos juntos tú, Andre, Ana Cristina y yo a Puerto de Ordaz a conocer a Juan Francisco, que quedaste impresionado de la manera que yo me desenvolvía con ellas en una camioneta Pick-up y todas las peripecias que hacia para sobrellevar el viaje, que a todo el mundo le contabas este cuento muy orgulloso de mi. Muy gracioso también, es recordar todas las veces que te equivocabas en reconocer quien era Ingrid y quien era Beatriz y cuando nos regañabas a una creyendo que era la otra, que duró hasta el día antes de tu partida, que hiciste tu gesto acostumbrado de equivocación, pero contento, cuando supiste que me había dado tiempo llegar para estar en tu último adiós.
Papi, jamás olvidaré que antes de iniciar tu camino a la eternidad, me esperaste como siempre tan paciente hasta el final para besarte y decirte lo mucho que te amaba y la fortuna que me hizo Dios y la vida de haber sido tu hija.
El legado que me dejas es invaluable.
Por siempre en mi corazón ❤️
Te amaré y extrañaré,
Ingrid
Well sorry I am writing this in English for those who do not understand and would prefer Spanish, but I guess my words just come out easier in this language.
Being one of the youngest in the family, I have always felt as if I was robbed of time with my grandparents as most of my cousins are a decade older than me. This being said, I would always feel as if I missed out on so many things and one of them being not spending more time with my grandparents or more specifically, Cai Cai. Things were not much better a few years after I was born either because we had to pack up our things and move to a completely different country where I would only get the chance to see them once or twice a year if lucky. It then got to the point where I could not visit anyone in Venezuela at all, so I was stuck. Then the blessing in disguise came in one morning as I found out that they would be coming to live with us in Houston. At first, I was scared since I was not really that close to either of my grandparents but after time, I got more comfortable, and it was like I finally knew how it felt to be as close with Tita and Cai Cai as my older cousins.
Although my Spanish is not as good as I would prefer and wish it could be better, having Cai Cai there talking with me helped me become better not only with speaking, but also hearing (because sometimes I did not really understand what he said haha). Cai Cai not only helped me be more confident in Spanish, but also be confident in myself. One thing that Cai Cai would say to me that I will keep with me forever would be “nunca pares de sonreír” and he would always encourage me to smile more. At first, I will admit, I thought it was stupid on how he could say such a thing when I do not have to “be happy” all the time and not everyone needs to see me smile. But this year when I was at camp and found out about his passing, my group did an exercise later in the day where we would say positive comments about each other to grow closer and make a stronger bond. When it came to be my turn to be complimented, everyone said something about my smile, and how my smile is the reason they smile, or how it makes them happy, or just how it lifts the mood of the room. After I heard that, I felt as if Cai Cai’s guardian angel (or something idk) was in the room with me trying to tell me it would all be ok.
The house is not the same without him bickering with my mom, or singing random songs at the dinner table, or even feeding Diego plátano when he knew he was not supposed to.
I will miss him deeply and I could not have asked for a better grandpa.
Jessi
¡Querido abuelo!
Tal vez no puedo hablarte como antes, pero sé que me escuchas y me lees donde quiera que te encuentres.
Es por eso que quiero agradecerte por cada palabra y consejo que me diste, todos llenos de mucha sabiduría, pero sobre todo con mucho amor. Gracias por enseñarme a mirar a los ojos (porque son la ventana del alma)
Fuiste, eres y serás siempre el mejor abuelo de mi mundo. Gracias por hacerme reír a carcajadas con tus ocurrencias, gracias por esos dulcitos que compartimos en familia a las 11:00 pm. Gracias por tanto abuelo❤️
Siempre le hablaré de ti a Sebas y lo mucho que lo quisiste a pesar de que no pudiste conocerlo en persona. Y sin más que decir...
Te quiero hoy mañana y siempre,
Angélica
¿Cómo se le da gracias al que te crió como un hijo? ¿Cómo siquiera esbozar palabras que contengan todo el amor que me diste? ¿Cómo despedirse de quién no te despedirías nunca?
Son preguntas para las que no tengo respuesta y no estás para preguntarte.
Te amé, te amo y te amaré siempre abuelo, GRACIAS, en mayúsculas porque no tengo más que gratitud para ti, me enseñaste a pensar, a reflexionar, a jugar el ajedrez, a qué el dinero hay que cuidarlo, a qué la chicha de Makro siempre sabe mejor cuando estoy contigo en un Malibú sin aire acondicionado en plena tarde marabina, por eso y mucho más, ¡gracias!
Atte. Tu nieto,
Juan Francisco.
¿Cómo se resumen 92 años de vida plena en un post? ¿Como se resumen casi 70 años de pareja con la mejor esposa del mundo? 32 años como abuelo en mi vida?
Estos últimos 3 años por primera vez vivimos en la misma ciudad y me sentí la nieta más suertuda y privilegiada del mundo, aun cuando ahora me duela más tu partida. Lo que te quería decir te lo dije; y lo que te quería consentir, abrazar, besar y reconfortar, lo hice hasta el último día. Ya empiezo a sospechar que eso será un pequeño consuelo.
Solo quiero dejar constancia de una vida maravillosa que terminó el 4 de julio de 2021. De un niño que nació el 8 de marzo de 1929, pobre, de un pueblito mínimo en Falcón, Venezuela; que logró por sí solo, con una sabiduría innata, hacerse un camino hasta el Zulia, donde tuvo la genialidad de conquistar a una mujer con la que construyó una vida hermosa para ellos y una familia que lo amó y se lo hizo sentir todos los días de su vida.
Mi Cai Cai, que a tus 92 años todavía nos pedías que te tomáramos fotos; y que mandabas cadenas de WhatsApp, posteabas en Facebook y te la pasabas viendo videos en YouTube, aquí dejo esta publicación para ti. Porque tu vida hay que compartirla y honrarla.
Tu nieta Cai Cai,
Andreita
Resulta muy fácil inspirarse para hablar de mi suegro querido Juan de Dios.
Un ser humano con cualidades especiales que lo distinguían de la gente común. Me di cuenta desde el mismo día que lo conocí en su apartamento en Maracaibo, sentados ambos en la mesa del comedor, el en sus 60 ya con el cabello canoso y yo comenzando mis 20 enamorado de su hija Ingrid. Me preguntó sobre cuales eran mis planes en la vida, y con la paciencia de un padre, oyó sin interrumpir mi respuesta entrecortada a esa profunda interrogación. Luego llegó su turno de hablar y me comentó sobre cuales habían sido sus motivaciones personales en la vida y como veía el su futuro y el de su familia. No resistí la tentación de interrumpirlo con algún comentario y el con voz sosegada y en perfecto acento maracucho me dijo: -Déjate hablar, es importante que escuchéis mientras hablo para que podamos mantener la conversación.
Esa forma de comunicarnos marcó nuestra relación para toda la vida; no perdimos oportunidad para conversar largas horas; cuando estaba de novio de Ingrid, cuando formalmente me convertí en su yerno y luego en padre de sus queridas nietas Andreita y Ana Cristina. Eran conversaciones de amigos, para compartir historias o “chistes” como él les llamaba, de ambos. Me gustaba escuchar las de él porque tenían un comienzo, un fin y siempre con una moraleja o lección de vida de cierre.
Juan tú me enseñaste sobre la honestidad, la integridad, el trabajo duro y sobre todo el significado de la familia. En cada reunión familiar, en cualquier instante te detenías a observar todo desde lo elevado, muy arriba y me decías – Carlos, que importante son estos momentos, atesóralos porque esta es la esencia de todo, la vida no tiene sentido sin ellos.
El tiempo transcurrió y en cada celebración de tu cumpleaños, solías pedir un añito más y nosotros contentos con el universo por permitirnos disfrutar, aquí en la tierra , de tu sabiduría, calor humano y amor paternal.
Tu razonamiento intacto, tu inteligencia potenciada, tus comentarios justos y acertados ante cualquier situación se mantuvieron hasta los 92. Pero tu cuerpo tenía sus propios planes y por más que adaptaste tus hábitos de comida, bebida, movimientos, para satisfacerlo, llegó un momento que él, en alianza con la naturaleza, doblegaron al universo que no tuvo otra opción que aceptar tu partida.
La realidad es que no podemos verte, abrazarte, escuchar tu voz, tus consejos, pero si sentimos tu energía y amor que se mantiene intacto entre nosotros y nos motiva a seguir adelante unidos como familia con honor, integridad y apego por la vida.
Te quise como a un padre, dejas un vacío muy grande en mí, pero me quedo con tus enseñanzas, tus consejos y con todos los momentos que vivimos juntos en familia y para la familia.
Te amo mucho mi querido suegro Juan y siempre serás una referencia de buena vida, padre, hermano, amigo, abuelo y ciudadano ejemplar.
Espero que donde estés, tu alma curiosa te siga guiando por toda la eternidad para seguir trascendiendo y explorando nuevos caminos, cómo lo hacías en este nuestro mundo terrenal.
Siempre tu hijo,
Carlos
Palabras que te dije en vida bastaron para dejarte saber el cariño y amor inmenso que te tuve.
En mi niñez, incontables veces te dije que me daba pavor que te fueras y supliqué que te quedaras junto a tu esposa; dicha la mía que así lo hiciste por tanto tiempo.
Si mi querer se pudiese expresar en palabra seguro una enciclopedia le faltarían tomos; pero, en más sencillas cuentas te agradezco todo: tus enseñanzas, cariños, sorpresas, cuentos y regaños. Miento si digo que no aflige tu partida, pero la verdad absoluta de esta vida es que estamos lo que dura un hola, un abrazo, un beso y un adiós. Esta vez no sé si fue un cocodrilo, un barco, un dragón o un camello con quien te fuiste; pero, sé que te fuiste feliz.
Te lloré en vida lo que hoy no hago porque sé que no es tu deseo.
En mi mente reza el epitafio del cuento más lindo que tenemos juntos:
Elo', aunque sea un adiós... ¡Aquí toy'!
Marcos
SHARE OBITUARYSHARE
v.1.18.0